Dios no sólo creó las pandemias, también creó la ciencia para combatirlas a través de vacunas hechas a partir de los virus. Pese a no existir aún la vacuna en contra del COVID-19, diversos grupos, en su mayoría ultrareligiosos, han decidido establecer su postura radical antivacunas, estableciendo que la fe en Dios es la única forma válida para evitar ser contagiado o para curarse.
Para muchas personas Dios es la única verdad, también es aquella fuente de paz y regocijo, para otras también significa la cura a las enfermedades y la realización de milagros.
La fe juega un papel fundamental en la vida de las personas, Dios es la única salida ante las adversidades, esto una vez más toma fuerza durante esta pandemia de coronavirus COVID-19. Distintos grupos antivacunas se han manifestado en contra de las medidas de contingencia tomadas por los distintos gobiernos, especialmente por el aislamiento durante la cuarentena.
El activismo de los antivacunas
Entre los países en donde estos grupos se hicieron presentes es Estados Unidos, también estuvieron aquellas personas que están en contra del 5G acusando a dicha tecnología de ser la causante de propagar el virus entre las personas, esto ha causado incluso la destrucción de algunas torres de telefonía.
Los llamados antivacunas no sólo se ponen en riesgo a ellos mismos escudándose en Dios, sino que también afectan a la población cercana a ellos, las personas pertenecientes a estos grupos se niegan a recibir cualquier clase de vacunas, sin importar que sean de poliomielitis o de sarampión, tampoco están dispuestos a exponer a sus hijos a una dosis.
Larry Cook, un antivacunas con 50,000 suscriptores en su canal de YouTube comentó en su Facebook “el propósito del coronavirus es ayudar a establecer la obligatoriedad de las vacunas” y llamó a “prepararse y resistir”.
Este es su canal de Youtube:
Los antivacunas ponen en riesgo la inmunidad colectiva ya sea generada por las vacunas o por la recuperación después de haber sido contagiado con el virus, ningún sector de la población está a salvo al tratarse de estos grupos. Podemos observar que, aunque la mayoría tienen la convicción de vacunarse, un sector de la población por más chico que sea puede poner en riesgo a las sociedades en su totalidad.
“El propósito del coronavirus es ayudar a establecer la obligatoriedad de las vacunas”
Larry Cook
Existen casos en que la fe eleva el escepticismo en las vacunas y en los tratamientos de enfermedades graves.
De acuerdo con Andrew Wakefield, el británico fundador del movimiento antivacunas: “Uno de los principios básicos del marketing de la vacunación obligatoria ha sido el miedo”, “Y nunca antes hemos visto una explotación del miedo como la que se hace hoy con la infección del coronavirus”.
En este artículo puedes encontrar más información al respecto

Otra creencia de los antivacunas que pone en riesgo a la población es que la inmunidad natural, es decir aquella que se tiene luego de haber tenido y superado la enfermedad, es mejor y más fuerte que la que brinda una vacuna
Las redes sociales han creado el ambiente perfecto para que las fake news y las teorías conspirativas proliferen, los antivacunas tienen bastante material que explotar; desde que las vacunas son el canal para inyectar dispositivos de localización y control, hasta que el virus fue creado en un laboratorio chino con la finalidad de mantener un control económico mundial.
Los antivacunas también apelan a la poca credibilidad de muchos gobiernos y cuestionan el papel de las grandes farmacéuticas a través de la historia.
Es importante que se sigan haciendo redes de conocimiento que informen de lo realmente necesarias que son las vacunas para la humanidad, Dios estableció la ciencia para facilitar la vida de las personas, así para librarla de pestes.
En este video se explica como funciona el virus y cuando podría terminar la pandemia: